INSOMNIO

 




Ya es media noche, mañana empiezo a trabajar temprano y esta maldición temporal no me deja en paz.

Doy vueltas y vueltas en la cama, que parece estar hecha de graba, 352 ya están en la cuenta, mis parpados son livianos y mis pensamientos volátiles.

Pienso en aquello y lo otro, todo llega en conglomerado a mi mente, parecen empujarse por lograr captar mi frágil atención, recuerdos tristes y alegres, personas que quiero y que odio, las facturas propias de la recién llegada etapa adulta, y justo después el terror que conlleva esta misma, las expectativas que abruman, y el fracaso como augurio de siglos pasados.

Pienso en ella y su sonrisa y el martirio que me trae, en una vida juntos y en otra separados, ambas infelices hasta puntos melancólicos, que me llevan a desechar toda idea de acoger melifluos sentimientos inicuos.

Pienso en el abuelo, pienso en la abuela, en los días con ellos y sin ellos, habiendo ahora si una gran discrepancia del sentir, la felicidad acoge la cercanía de la familia y la tristeza su partida.

Pero entonces los sentimientos son distintos en distintos planos, la alegría no es la misma alegría de una victoria, o de un abrazo, el amor no es el mismo amor entregado que el esperado, no podemos pretender que sean ecuménicos ni estrictos a la regla de nuestro ser, es entonces cuando el sufrimiento llega, pero este si es universal, en cada tipo de realidad el sufrimiento es uno, discierne de ser físico o directo al alma, pero se vive con la misma intensidad, ataca a cada persona por igual aun pretendiendo eludirlo de formas cómicas, es lo único que prevalece.

Entonces los sentimientos no solo disciernen en teorías sino también unos de otros, y llega la envidia en cualquier formato que actúa contra los incomprendidos sociópatas que se presume no sienten nada, ellos no hacen este tipo de conjeturas cuando tienen insomnio y por dios cuanto los envidio.

Pensar tanto me agota, de hecho, irónicamente pensé que en la escritura justo ahora me brindaría a un escape de mí mismo, pero sigo aquí escribiendo un texto sin sentido.

Siento el cansancio en mi cuerpo, pero no en mi mente, esta sigue procesando cada pequeña idea por insignificante que sea, llevándola a un espacio que no corresponde, en imágenes enormes que pasan sin control frente al papel, me detengo en una, es una canción, me gusta esa canción, me lleva a cuando era niño y no había preocupaciones mayores a un par de lápices de colores perdidos, eso sí era vida, no pensabas más allá de tu programa favorito de tv le digo al pequeño niño frente a mí, ahora debes aportar más que tu inocencia a la sociedad, servir a otros, ayudar y crecer, pero eso también es agotador, entonces puedo perfectamente ayudarme a mí y procurar ser feliz en una muy difícil conseguida paz interior, pero eso es egoísta y no tolero la idea de ser egoísta entonces buscas el equilibrio, pero el equilibrio te destruirá en algún momento, ningún ser humano puede con esa carga, ¿o si puede?, no comprendemos los limites humanos, porque tal vez no los hay, pero no tengo ganas de averiguarlo ahora, solamente quiero dormir.

Es algo tan sencillo, todos pueden decir que se van a la cama y caen como piedras, pero hoy no es así, y me siento aún más cansado, ahora tengo frio, con tres mantas encima, pero tengo frio, esta situación me replantea todo lo que se, antes solo era dormir y seguir con una vida convencional, pero ahora le agradezco al insomnio que nada tengo seguro, y eso me aterra aún más, correr salvajemente o ser un perro doméstico, maldito sea el pensamiento, aporta grandeza, pero destruye al animal.

Mi corazón pide que me detenga e incomprensiblemente pienso que sería mejor no pensar y simplemente ser, pero es inevitable porque pensar que debo mantenerme sin pensar y me llevaría a lo mismo una y otra vez.

Es que el solo hecho de pensar en la idea de no pensar me agobia.

Las posibilidades comienzan a limitarse veo a mi alrededor, necesito escapar de aquí, busco respuestas claras, pero nada aparece, todos son ramas de un árbol seco pero que sigue creciendo.

Quiero acabar con esto, mi mente se fractura, más y más, no quiero hacerlo.

Guardaba esto para un momento así, no pensé que sería hoy, ja ironía bella de la tragedia llamada vida, que no piensas lo que en verdad ocurre.

Pero el sueño es vital, y el cianuro quizá sea la solujugtcvkibctucjt.h,...........................................................................................

Cristhian Julián Martínez C.

Comentarios

  1. Magnífico escrito, refleja perfectamente la tragedia del pensamiento a la hora de dormir.

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    1. Hey amigo de verdad mil gracias, me da mucho gusto, espero que sigas disfrutando de estos relatos lml :)

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  2. Pero es que tú eres 🛐 mi ídolo escritor hermano

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