LA VENTANA ROJA


La fiesta en el castillo del duque ere el evento más esperado cada mes, los invitados solo eran miembros de la corte real incluyendo a veces a los mismos ministros del rey y se dice que hoy su alteza llegará en persona.

Esta vez no escatimaría esfuerzos en mi investigación, la oportunidad es inmejorable, el tiempo se agota y debo descubrir el secreto del duque.

El primer llamado por parte del Canciller me tomó por sorpresa, fue hace cuatro meses. Describía la escena con terror en su cara; justo a media noche en la cumbre del baile salió de una de las habitaciones superiores la duquesa cayendo después de dar un par de pasos, el mismo Canciller subió a su auxilio encontrándose con un rostro ensangrentado y lleno de golpes, arañazos enormes, similares a los que dejaría una bestia en estado salvaje, y una mordida muy extraña en su pierna.

Inmediatamente preguntaron por el paradero del duque pero este debió ausentarse una hora antes del terrible suceso, llegando esté al otro día ya a la casa del Dr de la corte quién estaba atendiendo en cama a la duquesa.

El Canciller fue quien la llevó para que la revisaran, mientras estaban en el carruaje ella balbuceaba, no... Mi amor.

Asistí a las siguientes dos fiestas invitado por el noble canciller, lo mencionado por la duquesa era algo que sólo conocíamos los dos y mi punto de partida en la investigación.
Sucedió lo mismo en cada reunión, el duque se marchaba y  una o dos  horas después  la duquesa salía de su habitación a medio morir, llevando una recuperación de exactamente un mes.

En el segundo encuentro en el castillo, una vez llevaron a la duquesa a la casa del dr yo decidí quedarme a revisar la habitación.

La cama estaba intacta, el ropero y la mesa de noche igual, era extraño todo tenía un ambiente impoluto, exceptuando la ventana rota. Un ventanal enorme de color rojo casi como si estuviese hecho de rubí. Era curioso que los cristales rotos estuviesen dentro de la habitación y no hacia afuera como si hubiesen entrado y no escapado.

Eso derrumbaba la teoría de que el atacante era uno de los invitados a la reunión que tendría libre acceso a la habitación de la duquesa. El monstruo llegaba y entraba a la fuerza a través de la ventana roja desde el exterior, pero la altura de casi 6 metros de pared lisa lo hacía tan improbable como escalofriante.

Hablé con el Dr me comentó que lo que sufría la duquesa era atroz y no se explica cómo seguía con vida. Le recomendó huir por un tiempo del castillo o no estar presente en las reuniones ya que era el modo en que trabajaba aquel monstruo. Ella solo le decía que seguiría asistiendo porque debía cuidar al duque y a sus invitados.

Todo era inconexo, no entendía sus argumentos, me dejaban perplejo, no tenían sentido al igual que la desaparición y poco interés del duque en los hechos. Seguía haciendo sus reuniones cada mes aún sabiendo lo que podía suceder.

Hoy la fiesta está más concurrida que de costumbre, debe ser por el rumor de la presencia del rey o por el morbo de ver con propios ojos a la duquesa al borde de la muerte.

Sin duda el ambiente del castillo Varkolak es aterrador, sus emblemas en los escudos tienen una bestia abominable atravesada en su pecho con una lanza plateada en un fondo de luna con aura roja.

Veo a la duquesa subir a su aposento, al entrar al castillo noté que la ventana había sido repuesta por un cristal similar de color rojo, que brillaba como la misma sangre a la luz de la luna llena que, nos acompañó en el camino, sabía que allí se dirigía, es como si buscará la muerte de frente por voluntad propia.

Momentos antes el canciller me presento con ella, dijo reconocerme de veces anteriores. La mujer es sin duda muy hermosa, aún con las secuelas de los ataques, le pregunté acerca de sus expectativas en la noche de hoy, se limitó a decir que sería una velada acogedora como todas las anteriores.

Subo por las escaleras y recorro el pasillo, una enorme puerta de roble se encontraba frente a mí, temía entrar y encontrarme con algo que pudiera atacarme, volteo para ver la mirada aprobatoria del Canciller.

Entro y veo a la duquesa frente a la ventana abierta viendo el camino de entrada.

¿Pero que no le teme a estar ahí parada justo hoy?

No, no tengo miedo tú deberías tenerlo a mí no me mataría pero contigo no duraría.

Sus palabras llegaron a mí como agua helada, sentí un cosquilleo en la espalda y mis piernas no me respondían.

Acércate él aún no llega, disfruta de la luna conmigo.

Su serenidad al hablar es aterradora, seguía sin entender nada de lo que sucedía, el trasfondo de lo que sea que esté pasando era algo que se salía de mi entendimiento.

Decidí salir, los asistentes estaban aglomerados al rededor de la puerta principal, bajo con el Canciller, menciona que llegó un pregonador anunciando la pronta llegada de su alteza el rey Vlad.

Es entonces que me percato que el duque excusando salir al encuentro del rey salió del castillo, decidí seguirlo, entro al establo y tomó una de las bestias, la ensilló y salió a todo galope.

Se perdió en la estepa trasera al castillo escuchándose el aullido de un lobo a la distancia.  ¿Qué acababa de pasar ? El rey estaba próximo a llegar justo por el lado opuesto. Aún así no podía perder tiempo, la salida del duque indicaba que en cualquier momento llegaría el atacante.

Entre deprisa el Canciller estaba en la entrada con el primer ministro esperando al rey Vlad. Subí las escaleras nuevamente, la duquesa recostada en la cama viendo la ventana, la luna tras el cristal rojo era tremendamente similar al emblema de la familia Varkolak, solo faltaba una bestia en medio.

Casualidades o invocaciones, mejor dicho sincronicidades, hechos que no se explican. Una bestia surgió a través de la ventana, rompiéndola por completo y recreando aquel emblema. Era enorme y encorvado, cubierto por completo de pelo marrón negro y gris, de sus fauces salía el vapor de su respiración, los colmillos median por lo menos 10 centímetros , sus garras perfectamente podrían atravesar el pecho de un hombre adulto.

Dirigió su vista a la duquesa, yo permanecí inmóvil, se acercaba lentamente a la cama, ella lo miraba inclusive con ternura.

Mi amor aquí estoy, deja a este hombre y no toques a los invitados, mucho menos al rey.

Entendí todo, esa bestia era el mismísimo duque, era quien golpeaba a la mujer hasta el borde de la muerte, ella lo hacía para satisfacer su necesidad de dañar a alguien y que no mate a nadie en el intento.

Se escucha una algarabía ... Bienvenido Rey Vlad, en la voz del Canciller, la bestia se percata y se dirige a toda prisa hacia las escaleras, me tumbo de paso dejándome un enorme rasguño en la espalda.

Bajó y se mostró ante todos los invitados, estos corrieron hacia la puerta aterrorizados

El rey entró.
Mi querido duque un placer saludarle, su nombre se ha vuelto bastante popular últimamente.

¿Su majestad sabía de todo ? Nada encaja pero todo se conecta.

Ustedes los Varkolak son una molestia desde hace siglos, además un caballero no tocaría un solo cabello de su doncella a quien juró amar en esta vida y la otra.

Es entonces que el rey tomó la lanza que se encontraba en el muro del salón, mientras la bestia corría y saltaba sobre él.

En un solo movimiento la lanza de plata atravesó por completo a la bestia dando así el toque final del emblema de la familia Varkolak.

La duquesa corrió desesperada viendo como aún en la lanza el duque poco a poco retomaba su forma humana en un proceso horroroso a los ojos de todos.

Mi lady, lo siento pero era una amenaza no solo para usted sino para todo el reino, espero que no haya atacado a ningún caballero y lo haya dejado con vida, sería terrible seguir con esta casería un siglo más.

Llevaron el cuerpo a una fosa bendecida por el Cardenal justo en la estepa donde se ubicaría por petición de la duquesa el mausoleo familiar.

El Canciller y yo asistimos al funeral.
Bueno mi querido amigo no habrá más fiestas por un buen rato, me dio un pequeño golpe en la espalda.

Me recogí
-¿todo en orden ?
Si le respondí, omitiendo el hecho que sentía un dolor ardiente por dentro cada noche desde el ataque.

Cristhian Martínez 

Comentarios

  1. Wao, el punto central de la historia es claro desde el principio, sin embargo he de admitir que no me esperaba ese final. Como siempre, excelente relato Cris

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  2. Querida seven mil gracias por leer el relato, como siempre un honor tenerte a mi lado.

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